LOS MEJORES DESEOS PARA EL AÑO NUEVO… Escribe: Luis Alberto Rodríguez Morales

Desde que tengo uso de razón, hace muchos años, siempre he escuchado que la gente se desea lo mejor para el año venidero. Que se vayan los males, que se encuentre trabajo y que todas las cosas buenas toquen a la puerta y se cumplan nuestros mejores deseos.
Este nuevo año 2019, seguramente todos desean para sí los mejores parabienes… pero me imagino que no se le desea lo mismo a los congresistas, al Fiscal Chávarri, a Keiko, a Ollanta o Alan García.
Hace poco, en navidad, creo que todos hemos buscado un reencuentro con Dios, hemos dado los mejores abrazos de amor y cariño, olvidando los rencores y queriendo que el prójimo (me imagino sin importar el color político) tenga el perdón de nuestro corazones.
Sin embargo, nuevamente la hipocresía se hizo presente en nuestras palabras. Los buenos deseos no duraron más allá de la exhalación de nuestra última frase. No ha pasado una semana y ya son nuevamente nuestros enemigos irreconciliables, aquellos que están a favor de los aprofujimoristas.
Y el perdón o el amor por el prójimo? No digo que no castiguemos a los ladrones, delincuentes o corruptos, pero porque con odio. Es necesario odiar para imponer justicia? Porqué la pasión insana para demostrar que somos honestos? Acaso en ese estado no se pierde la ecuanimidad.
He aprendido a través del tiempo y las enseñanzas de los que más saben, que un padre no debe castigar a sus hijos cuando tiene los ojos inyectados en sangre por la ira, porque puede hacer un exagerado daño a su hijo. Es preferible estar calmado, sereno y entrado en razón, para aplicar la sanción correctiva adecuada.
No nos dejemos manipular por quienes quieren crear caos y zozobra en nuestra patria. Seamos sensatos y no nos dejemos llevar por la furia que a veces nos embarga. Nada de marcha «pacíficas» que luego algún ladino hace que se salgan de su cauce, que haya heridos o muertos para luego culpar a los miembros del orden.
Reitero lo que ya dije en otra oportunidad anterior, la corrupción no se va a lograr con defenestrar algunos funcionarios o políticos. Eso se va a lograr cuando cada uno de nosotros cambiemos de forma de ser. Cuando no le demos coima a un funcionario, cuando enseñemos con el ejemplo para que nuestros hijos sean honrados y no cuando aprendan que los «más vivos» son los que triunfan.
Por qué en Islandia no hay analfabetos o tiene el índice más bajo de delincuencia?, Por qué el Japón que casi no tiene riquezas minerales, es un gran productor industrial del mundo?, Por qué Alemania ha perdido dos grandes guerras y hoy es una potencia mundial en todos los sentidos?. Simplemente porque todos ellos han confiado en la educación, el trabajo y la fuerza de voluntad.
Ojalá que los próximos años sean mejores para todos los peruanos. Y tengan la seguridad que así será si cada uno de nosotros mejoramos nuestra forma de ser. No pidamos a los demás que cambien si nosotros no cambiamos primero. Recuerden que con nuestro cambio, estaremos logrando cambiar nuestro país. No sólo seamos buenos en fútbol, seamos buenas personas, honestas y dignas de ser ejemplo nuestro hijos, amigos… y hasta de nuestros enemigos.

 

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